10 de Agosto de 2010
El viernes pasado fue la fiesta de mi primo Esteban y supongo que para la mayoría de los niños que estaban allí fue muy divertida, pero para ser sincero para mi no lo fue.
Sabía que no iba a disfrutar la fiesta desde un principio, porque ése mismo sábado tenía una reúnion con mis amigos a la misma hora y, pues se imaginarán lo que sucedió:
-Pero mamá ¡Mis amigos no pueden otro día!
-Pero nosotros ya teníamos este compromiso desde antes
-¡Es posible que a varios de ellos no los vuelva a ver! ¡Se van a otras escuelas!
-Y nosotros a la fiesta de tu primo
-¡Mamá por favor!
-Ya te lo dijo y no te lo voy a repetir
Y pues fueron varios minutos de discución y ¿Cuál creen que fue el resultado?
¿a)Ir con mis amigos, o, b)Ir a la fiesta de mi primo Esteban?
Si se fueron por la respuesta b) pueden celebrar porque se ganaron ¡Un autoooooo! Estoy bromeando, pero sí fui forzado a ir con mi familia a una fiesta llena de niños pequeños y pegajosos.
En el momento en el que entramos vi que la fiesta era en un salón de fiestas que son como estar en una jungla gigantesca con olor a cemento fresco (lo del cemento fresco atrajo muchos problemas despues). En una parte estaba la zona de comida, mas adelante las mesas, todavía mas adelante un area específica para el pastel y la piñata, y antes de continuar qusiera decirles que todo lo que acabo de mencionar ocupaba como máximo la mitad del salón y el resto de la gigantesca jungla era una zona de juegos, como jamás en la vida se había visto antes, era grande, era gorda, ¡Dios!, parecía que habían metido “Six Flags” entero ahí.
Mi familia entera se sentó en una mesa con rídicula decoración de troncos y con unos banquitos que simulaban ser traseros de elefantes, lepoardos, zebras y hasta cocodrilos. Cuando nadíe se lo esperaba llegó Esteban corriendo a toda máquina y empezo a golpear con sus pequeñitas manos mi pierna (Que quede claro que Esteban cumplía TRES años)
-¡Hola esteban! –dije- ¿Cómo estás?
-¿Y mi regalo?- respondió abruptamente
-Yo tambien estoy bien –dije en voz baja
-Aquí esta –dijo mi padre ewntregandole una caja enorme envuelta en celofan morado y con un listón amarillo chillon. Esteban tomo la caja y le quitó el celofan vioentamente de encima a su LEGO .
-¿Qué es esto? –dijo viendo con desprecio la caja en sus manos
-Es un juguete armable- le dije- Yo lo escogí, lo puedes armar con tu padre, son en serio muy divertidos
-Pues no me gusta –dijo mientras me lo lanzaba a la cara –Ahora ven vamos a jugar.
Por alguna razón mi primo Esteban esta completamente traumado con la historia de “Sinbad el marino”, pero como a el le desagradan por completo los personajes “buenos” el siempre quiere ser el malo y por esta misma razón me encajetó el personaje de Sinbad a mi, así que me jaló hasta la zona de juegos enorme y me quería hacer entrar
-Ven y pelea conmigo Sinbad
-No puedo entrar esteban yo ya estoy demasiado viejo para estos juegos
-¡NO soy Esteban! –Grito amenazandome con su rídicula espadita de plastico
-Ya te dije que … -pero antes de poder terminar mi frase una bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años entraron corriendo y de alguna manera me metieron con ellos. Ahora estaba completamente atrapado ahí. (por alguna razón parecía ser que el olor a cemento fresco se hacía cada vez mas y mas fuerte)
-Rindete o muere Sinbad –dijo Esteban subiendo a un túnel que estaba por ahí
-Mira yo mejor me voy –dije dirigiéndome a la salida de todo eso pero cuando estaba por salir otra bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años entraron y me tiraron y pisotearon y golpearon y todo lo que termine con “aron”. Me levante lentamente sobandome todo el cuerpo mientras las dos bolas de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años se juntaban y hacían una bola mas grande de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años.
-Ok, Vale vamos a jugar un rato y ya
-¡Esto no es juego! – Grito Esteban y comenzó a golpearme con su espada que aunque de plástico doliá bastante
-¡Auch! ¡Ay! ¡No! ¡Esperate! – Le dije a Esteban mientras entraba otra bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años , pero parecía que a el no le agradaba la idea de dejarme en paz
Cuando ya llevaba como quince minutos así otra bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años entró y se llevó a Esteban con ellos.
Despues de sentirme al fin liberado , me levanté de la pequeña esquina en la que estaba sentado y salí a gatas de ese horrible lugar (por alguna razón fuera de la zona de juegos se sentía un millón de veces mas el olor a cemento fresco) y cuando me dirigía a la mesa de mi familia scuché un grito de una voz chirriante sobre una resbaladilla (favor de imaginarse la escena que viene en camara lenta)
-¡NOOOOO! –Grite y traté de huir pero antes de que pudiera decir “una bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años”, una bola de niños pequeños y pegajosos de dos a siete años y Esteban se lanzarón de la resbaladilla y calleron sobre mi larguirucho cuerpo y me sacaron el aire. ( Deje de imaginar en camara lenta)
-¡Ahora si estas derrotado Sinbad! –Dijo Esteban mientras apoyaba un pie suyo en mi espalda y el otro en mi cabeza y puso su espada en mi cabeza y por un momento pensé que ahora si no tendría escapatoria de ese horror pero de pronto mi tía Lety (mamá de Esteban) grito cuatro palabras mágicas para mí
- ¡¡¡¡¡¡¡ A romper la piñataaaaaaaa!!!!!!!!!!!! – y todos los niños pequeños y pegajosos de dos a siete años se fueron a formar para romper la piñata
Me puse de pie lentamente y casi me caigo otroa vez por el abrumador olor a cemento fresco (En serio ¿Cómo es posible que hasto yo mismo huelo a cemento fresco?) Regresé caminando como borrachito a mi lugar y cuando me senté me di cuenta que, Mi mamá, mi papá y mi hermano estaban dormiidos sobre la mesa. De hecho varias personas de otras mesas estaban cayendo dormidas sobre su mesas (¿Sería ese olor a cemento fresco que no dejaba de hacerse mas fuerte y mas fuerte desde que entramos?) De hecho mi vista se empezaba a poner borrosa, alcance a ver que algunos niños se empezaban a caer como moscas golpeadas por un matamoscas (esé olor a cemento fresco empezaba a darme mucho sueño) llegó un momento en el que no podía ver absolutamente nada. Intente pararme para alarmar a mi tía pero antes de llegar con ella me caí.
Lo único que recuerdo después fue a mi tía Lety gritandole a la gente que saliera del salón de fiestas y que mi papá me tomaba en brazos para llevarme al auto.
Esé día aprendí varias cosas:
Número Un: Los banquitos con forma de trasero de animales de la jungla no son cómodos
Número Deux: Nada es bueno en excesos, y mucho menos el olor a cemento fresco
Número Trois: Nunca pasen demasiado tiempo con una bola de niños pequeños y pegajosos de dos a tres años.
09 de Julio de 2010
El otro sábado fue mi fiesta de graduación y no estuvo del todo bien. Les haré una crónica de mi día para esa fiesta.
28 de Junio de 2010
El otro día estaba en Xochimilco, porque era la última visita de la escuela y yo estaba con mis amigos Alonso, Lalo y Rodrigo, pero como siempre nada salió bien pues para empezar no era un buen día para salir pues las nubes no dejaban ver el sol ni un momento y luego tenía la esperanza de hacer todo tipo de babosadas con mis amigos pero a mi mamá se le ocurrió ir con nosotros al viaje
Bueno, todo iba parcialmente bien hasta que llegó un monito con traje de charro y una trompetita que nos ofreció sus servicios de mariachi. ¡Lo que me faltaba! La música ranchera era como un insulto para mí. Cuando pensé que nada podía empeorar alguien les grito “!El mariachi loco! ¡El mariachi loco!” Y por supuesto la bola de monitos charros le hicieron caso y empezaron a hacer toda clase de movimientos raros que sinceramente prefiero no mencionar.
Le agradecí a dios cuando los mariachis se largaron después de cinco canciones. Cuando todo se calmó Lalo dijo que necesitaba una trajinera de juguete para su colección, pero no dejó de molestar con eso TODO el viaje, y creanme no exajero cuando digo TODO EL VIAJE. Al fin después de un rato llegó la hora de comer y todos estabámos ansiosos por los tacos de la mamá de Rodrigo. Creanme hay cosas que saben a gloria y les siguen los tacos de la mamá de Rodrigo. En menos de un minuto se acabaron TODOS. Yo alcanzé a agarrar uno y cuando lo iba a meter en mi boca la trajinera rebotó y mi taco salió volando y seguramente ahora esta en la panza de un pato. Poco después llegamos al vivero. El vivero es la mejor parte del viaje porque es la parte en la que puedes gastar pesos y pesos en plantas, fuentes, mascotas, y regalitos inservibles que tal vez jamás uses en tu vida. Pero este año no todo sería igual porque entre Alonso, Lalo, Ro y yo nos trajimos casi todo el vivero (en serio). Al entrar en la trajinera se sintió, pues se hundió tanto que se le empezó a meter agua y agua y agua y agua y agua y agua y adivinen... mas agua.
De un segundo a otro toda la gente estaba gritando y saltaba de trajinera en trajinera para salvar sus vidas del agua negra de Xochimilco. Yo y mis amigos comenzamos a lanzar nuestras cosas por la borda antes de que nos hundieramos por completo pero pronto fue muy tarde.
. . .
De regreso recuerdo perfectamente a la directora gritandonos como loca y diciendonos que jaá voleríamos a ir a una visita como esa y que le debíamos pagar a la escuela lo que costaba la trajinera y todos esos rollos. Al salir de ahí me aseguré de algo. JAMÁS repito JAMÁS voleré a ir a Xochimilco
16 de Junio de 2010
La semana pasada estaba en mi casa viendo televisión con mi hermano y su novia, mientras mi mamá nos preparaba quesadillas. Todo estaba muy tranquilo cuando de la nada mi mamá empezó a gritar cómo loca, yo pensé que lo hacía de broma, pero los gritos no paraban así que decidí ir a ver qué pasaba y cuando entré a la cocina sólo vi a mi mamá gritando con una silla en la mano intentando darle a un ratoncillo, y cuando el ratón salió de la cocina salté a la mesa y empecé a gritar como niña. Total el ratón huyó y no supimos que había sucedido con él hasta ayer.
Estaba durmiendo plácidamente cuando escuché gritos provenientes del cuarto de mis padres (No sé que afán tiene la gente en interrumpir mi sueño) me levanté a ver qué sucedía y cuando abrí la puerta, sentí lo mismo que cuando Pandora abrió su caja. Del cuarto salió mi padre con un bat, mi madre con un cepillo de dientes lleno de pasta persiguiendo a un ratoncito gris que corría con miedo en la cara. Los tres bajaron las escaleras corriendo entre gritos, golpes y chillidos. Desde arriba escuché varios gritos cómo “No, no Está debajo de la caja de cereal! ¡Estoy seguro de que está dentro de la caja de leche! ¡AY le diste a mi pie! ¡Squeeeee!” Me quedé ahí por un rato y decidí desentenderme del mundo e irme a dormir.
PD: Nunca supe que sucedió con el ratón
18 de Mayo de 2010
Que tal.
El otro día mi hermano trajo a casa uno de esos discos que tienen la etiqueta de “Advertencia para padres”, y mi padre se ha enojado mucho con él pues a mi padre no le gusta ese tipo de música. Yo jamás he escuchado ese tipo de música pues yo soy el tipo que escucha a los Beatles o a los Rolling Stones, pero me dio mucha curiosidad y decidí escuchar ese disco que mi hermano había comprado.
En la noche cuando cada quien se fue a dormir, entré al cuarto de mi hermano y tomé el disco con cuidado. Me puse los auriculares, metí el disco al reproductor y le puse play. Al final sólo logré escuchar los primeros diez segundos de la primer canción pues pronto llegó mi padre a regañarme. Resulta que me había acordado de ponerme los audífonos pero no había recordado conectarlos.
No estoy seguro de cómo es ese tipo de música, pero estoy seguro de que esta semana me gané un castigo
08 de Mayo de 2010
Qué tal mis amigos lectores, estoy aquí una vez más para relatarles mi día de hoy (que no fue tan malo como el anterior) Ahí les va:
Cómo sabrán el jueves pasado volvimos a clases del puente del 5 de mayo. Bien pues yo terminé este puente con el pie derecho (debería ser izquierdo, lo sé, pero no me gusta eso de discriminar a los zurdos) Estaba durmiendo tranquilamente en mi cama cuando llegó mi hermano a levantarme diciendo que había dormido demasiado y que se me hacía tarde para la escuela. Rápidamente me salí de la cama y me metí a bañar, me vestí, me peiné, bajé a desayunar y lo último que recuerdo de entonces fue a mi papá gritándome por estar comiendo cereales a las 3 de la mañana. Resulta que mi hermano me había jugado una mala broma y yo con las prisas ni cuenta me di de que era aún de noche y entonces le dije a mi padre que no me regañara a mi sino a mi hermano, pero él estaba profundamente dormido ya.
Supongo que hasta el día de hoy mi padre piensa que me falta un tornillo.
Bueno pues mis padres me dijeron que si tantas ganas tenía de estar despierto, pues que antes de volver a acostarme debía arreglas de pies a cabeza mi habitación. Yo les dije que si eso pasara no iría a la escuela por un semestre completo. Cómo supondrán terminé arreglando mi cuarto. Cuando al fin terminé de arreglarlo me acosté y dormí; cómo unos cinco minutos. Eran ya las siete, ¡Demonios! Tomé mi mochila, desayuné (otra vez) y me fui a la escuela. Entré al salón cómo cualquier otro día y me di cuenta de que mi maestra estaba enferma y la malvada maestra de Geometría daría la clase de todo el día. Pues bien para no aburrirme me la pase toda la clase haciendo dibujos de ella cómo estos:
La verdad mucha gente me elogió por esto, pero cómo todo lo bueno siempre llega a siempre llega a su fin pues obviamente tuvo que descubrir mis obras de arte y hacerlas pedacitos hasta que el más grande de ellos cupiera en un sacapuntas.
Ese día aprendí algo importante: Deberás sufrir por tu arte; pues lo único a lo que me ayudaron esos dibujitos o más bien “garabatos” cómo dijo la maestra; fue un ¡Pase a la oficina de la directora! Ah, pero no conforme con eso Rosa María (mi maestra de geometría) Mandó llamar a mi mamá para que supiera qué clase de “arte” me gustaba.
Bien, no quiero decir lo que pasó después, pero al parecer lo tendré que decir. Mi mamá me súper regaño por haber hecho esa “ burla gráfica de la maestra Rosa María” y me prohibió tocar un lápiz o un papel a menos que fuera para la escuela.
Eso es todo lo que tengo que decir por el día de hoy así que hasta la próxima semana.
26 de Abril de 2010
Esta mañana me levanté, por accidente. Resulta que el domingo, mi mamá me había despertado a las seis SEIS para mi examen de karate y pues se le olvidó cambiar el despertador y cuando me iba a volver a dormir mi mamá se dio cuenta de que ya andaba despierto y me obligó a bañarme, EN ESE INSTANTE. No hubo argumento para hacerla cambiar de opinión y pues bueno… Una vez que entré a la regadera me di cuenta de que el agua caliente se había ACABADO y tuve que bañarme con agua no fría, HELADA. Una vez que terminó esta pesadilla me vestí y me arreglé para ir a la escuela, para darme cuenta de que ¡no había calzoncillos limpios! Cubierto por la toalla tuve que ir a la azotea para conseguir un par de calzoncillos, bueno aún no estaban del todo secos pero me podría vestir al fin; bajé las escaleras mientras me ponía el tenis derecho cuando sin darme cuenta quise empezar las escaleras después y bajé como la bolsa de valores por la escalera. Cojeando un poco llegué como pude a la cocina, cuando encontré que el desayuno aún no estaba listo, subí las escaleras y comprobé que mi madre estaba dormida. ¡Pfff! ¡Lo que me faltaba! Bajé las escaleras y me serví un tazón de cereal, pero cuando busqué en el refrigerador, ví que la leche ya no perduraba en mi casa. Maldije en voz baja tomé una manzana y mi mochila y me fui de mi casa sin desayunar.
8:00 a.m:
Me levanté con un horroroso dolor de garganta q no me dejaba ni hablar. Bajé por un vaso de agua y dormí otro rato.
8:46 a.m:
Me levanté ota vez. Fui al baño y le dije a mis padres de mi dolor de garganta. No me hicieron caso y se durmieron. Regresé a mi cuarto y dormí mas.
10:00 a.m:
Me levante con el olor del tocino proveniente de la cocina y bajé inmediatamente por unas cuantas piezas. Tomé una pieza. La mordí. La mastiqué. Bajó por mi garganta y la escupí. Mi garganta dolía muchísimo. Mi papá me checo y dijo que tenía una infección en las anginas.
10:30 a.m:
Mi hermano despierta y se queja de que no haya ido al karate. Me da un zape.
11:24 a.m:
Mis padres me llevan al médico y hacemos cita para las 12:40.
12:40 a.m:
El doctor se retrasa y no llega. Yo me desespero y grito. Me tiro al suelo por mi garganta.
01:03 p.m:
El doctor llega y nos atiende. Me dice q tengo una infección en las anginas y que debo tomar veinte mil pastillas.
02:26 p.m:
Vamos a una farmacia local a comprar todas mis medicinas. Mi mamá se pelea con el farmacéutico por los precios tan altos de la medicina y se gritan de todo yo me voy a esperar al auto.
03:30 p.m:
Comemos pizza. Bueno comen pizza. Yo me muero de ganas de comer un poco pero no puedo. Le digo a mi padre. Él toma un pedazo de pizza y como si fuera normal lo mete en la licuadora y le pone agua. Me lo tuve que tragar todo.
04:17 p.m:
Empieza parte de la graduación: la misa. Mi madre me quiere obligar a ir pero como ya sabrán ODIO la religió y las iglesias y todo eso. Dos minutos después el padre nos estaba sermoneando acerca de lo importante del aprendizaje.
07:17 p.m:
¡NO lo puedo creer! ¡ TRES MALDITAS HORAS DE MISA! Después de esa tortura nos dirijimos al salón de fiestas donde sería todo el evento. Llegamos medio mundo estaba allí.
08:00-10:30 p.m:
Tuvimos que soportar a un grupo en vivo que no sabía tocar más que cumbia por dos horas y media, por lo menos eso era todavía bailable.
10:45:
Gran banquete. Durante esto pasaron fotos de todo el salon de bebes hasta que nos volvimos unos pubertos.
11:55 p.m:
El grupo cumbero se fue y pusieron musica grabada. Esto fue el colmo de los colmos. DOS horas de puro reggueton con las letras mas obcenas que puedan existir.
01:39 a.m:
Me salí con uno de mis amigos (Aarón) del salón para tomar un poco de aire fresco y descansar del reggueton. Resulta que afuera estaban los fumadores compulsivos y de aire fresco no había nada. Nos volvimos a meter.
02:00 a.m:
La música grabada se acaba y nada de reggueton (gracias a dios!) La gente se empieza a ir.
02:30 a.m:
Le pido a mi madre que nos vayamos pero ella aún no terminaba de despedirse. Pero yo ya me caía de sueño. Tome asiento y a partir de ahí no supe que sucedió después
11:00 a.m:
Me levanté de mi cama para empezar un día nuevo. Decido que estoy feliz de no estar en la primaria más.
Tuve que caminar cerca de veintisiete calles para llegar a la escuela, pero lo logré, CON MEDIA HORA DE RETRASO. Entré a la escuela como si nada, cuando recordé que ese día había ceremonia cívica. Conseguí pasar entre la concurrida gente y todo iba bien hasta que algún estúpido no me quiso dejar pasar y me empujó haciéndome caer de bruces en frente de TODA la gente. Basta con decirles que desde la oficina de la directora escuchaba las carcajadas.
Después del sermón que me dio la directora salí y regrese a mi salón para observar cómo el profesor se las veía en figurillas para hacer callar a la gente, me senté en mi lugar no sin antes recibir cientos y cientos de burlas, incluso de mis amigos. Después de severas horas de clase aburrida la maestra pidió la maqueta de ciencias que yo NO había hecho y no necesito explicarles por qué pasé el recreo entero escuchando a la directora gritando como si estuviera ardiendo en llamas. Cómo media hora después me dejó salir ¡Al fin! Estaba hambriento y cansado abrí mi mochila y saqué de ella la manzana que había metido en mi mochila, pues ya que eso era lo que había y cuando le iba a dar una mordida me di cuenta de que alguien se me había adelantado; un pequeño gusanito le había dado “La vuelta a la manzana” si saben a lo que me refiero. Dejé la manzana en mi mochila y me fui a platicar con mis amigos un rato cuando sonó la campana que indicaba el fin del Recreo.
Todos nos dirigimos al salón de laboratorio para recibir esa aburrida clase que todo mundo odia. A mitad de la clase Daniel Meza me pidió mi sacapuntas, y yo le respondí que no tenía, me vio con cara de pocos amigos y se sacó el chicle de la boca y se lo lanzó directamente en el pelo a la maestra. La maestra se puso histérica y daba vueltas por todo el salón gritando groserías, una vez que se calmó preguntó quién había sido y a Daniel se le ocurrió la GENIAL idea de CULPARME. Para no alargarles la historia llegué a mi casa a las cinco de la tarde. Llegué tan cansado del pésimo día que fui directamente a dormir. Me levanté a eso de las siete quince y me dirigí a mi cuarto cuando recordé ¡¡¡LA CLASE DE KARATE!!! Busqué frenéticamente mi karategui pero por ningún lado estaba. Al final no sé cómo pero lo encontré en la casa del perro, me lo puse todo desgarrado y salí corriendo a toda velocidad, pero un auto estuvo a punto de aplastarme y perdí el equilibrio y caí en un charco gigantesco de lodo.
Al final llegué; cuando a la clase le quedaban quince minutos. Hice las setecientas sentadillas que debía hacer y cuando terminó la clase el sensei casi me mata LITERALMENTE. Primero me regañó por no tener mi historia lista para esa semana, luego por las fachas en las que iba y por lo tarde que había llegado, yo traté de explicarle pero me mandó a callar. Regresé a mi casa completamente ABATIDO. Me encerré en mi cuarto me senté en la computadora y empecé a escribir esto, por lo menos aquí nada me puede suceder.
-¡Leo!¡Tienes que sacar al perro a pasear!

